MAYO: Chicharrón de Cuajada
- parcerasbyvelocita
- 4 days ago
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MES: MAYO
TEMA: Dulzura, Amor Propio y Cuidado
AUTORA: Marta Silva Caballero
Amor de Mamá Emilia hecho postre.
Mi abuela Emilia no era de caricias ni apapachos, pero nos mostraba su inmenso amor a través de su exquisita cocina y los infaltables postres después del almuerzo. La receta, Chicharrón de cuajada, me conecta con mi infancia y la alegría de las vacaciones con una inmensa familia, en “Pedernala” la amada finca de los abuelos. Este postre me nutre de recuerdos y nostalgia por los días compartidos con mi abuela.
Ingredientes:
· Una cuajada de 6 días de añeja.
· Una panela oscura de buena calidad.
· Tres cucharadas soperas de agua.
Preparación:
· Se parte la panela en trozos muy pequeños y se aplastan con ayuda de una cuchara.
· Se vierte la panela en una paila o caldero con el agua, a fuego medio bajo, revolviendo con cuchara de palo hasta el punto de melcocha.
· Se agrega la cuajada desmenuzada y se continúa revolviendo para que se impregne del caramelo y se formen los chicharrones.
· Se vierte en una refractaria para que se enfríe.
· Se sirve con mucho amor.
Para cerrar quiero compartir el legado de mamá Emilia, sus bellas enseñanzas que aún nos identifican: la generosidad, la gratitud y la paciencia.

Conoce a la autora
Marta Silva Caballero
(Bogotá, Colombia 1953)
Soy Martha Silva Caballero, bogotana de 73 años, hija de ancestros boyacenses y santandereanos. Viuda, madre de dos hijas, un hijo y orgullosa abuela de dos nietos alegres y revoltosos, mi vida ha estado marcada por el amor familiar y la gratitud por cada etapa vivida.
Para mí, Martha es mucho más que la mamá de una de mis mejores amigas: es una presencia luminosa que me acompaña desde la adolescencia. Su energía inagotable y su vocación de servicio son las columnas que sostienen su andar. En ella he visto la certeza de que el propósito de la vida es servir, dar y compartir, porque en cada gesto de entrega se encuentra también la propia medicina. A sus 73 años nos recuerda, con su vitalidad intacta, que la verdadera juventud no está en la edad, sino en el fuego interior que nos impulsa a seguir.




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