MARZO |Sabores que Consuelan: La Sopita de los Domingos
- parcerasbyvelocita
- 7 days ago
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MES: Marzo
TEMA: Sabores que consuelan
AUTORA: Maria Elvira Tejedor
“Donde comen dos, comen tres... y si hay sopa, ¡comen hasta seis!”.
La historia de esta receta tiene recuerdos de mi infancia que marcaron momentos atesorados con mucha emoción. Esta sopa no es solo una receta, es un abrazo con olor a cocina, a cebolla larga y a carcajadas en la mesa. Para mí los domingos eran sagrados, y no por la misa, ni por dormir más. Sino porque era el momento en que yo sola vivía un espacio con mi mamá para aprender de ese don espectacular que ella tenía, para convertir una simple sopa en un plato con alma que nos deleitaba con su sazón, y sabía a hogar, a cuidado, a unión. Esperaba los domingos con emoción porque como familia, mientras la sopa se cocinaba, nos reuníamos todos para compartir ese momento de alegría y complicidad en nuestro comedor. Sentarnos todos con mi papá a escuchar sus cuentos y chistes, que nos hacían reír hasta sentir doler la barriga, era todo un plan familiar. Cuando me pidieron escribir una receta pensé en compartir con ustedes esta sopa fácil, simple, que estoy segura puede hacer del momento un encuentro muy especial, que les deje un sabor en el alma.
Ingredientes con corazón:
· Una olla grande con agua hasta la mitad
· Un tallo de cebolla larga, 2 cubitos de caldo Maggi de carne
· Un buen pedazo de costilla de res. Mazorcas partidas por la mitad
· Yuca, Plátano (ojalá con cáscara negra, de esos que ya casi nadie quiere pero que son los mejores), Papas al gusto (yo uso papa criolla, sin pelar)
· Pechugas de pollo, Chorizo al gusto
Ritual de preparación: Llena una olla grande con agua hasta la mitad y ponela a hervir con la cebolla, los cubitos de caldo y un buen trozo de costilla de res. Ten listas las mazorcas partidas por la mitad, yuca, plátano, papa al gusto sin pelar. Una vez hierva el agua, agregar las mazorcas, el pollo y los chorizos y dejar un rato para que suelten su magia (sabor)
-Corta las papas en pedacitos pequeños dependiendo del tamaño, al igual que la yuca y el plátano (el plátano se corta en trozos con cáscara). Agrega primero lo más duro: la yuca y la papa. Luego el plátano. Tapa la olla y revisa constantemente, para que todo quede al dente. Lo que vaya estando se va sacando de la olla. Cuando todo esté listo se corta en pedazos fáciles para comer.
Para servir como en casa: Lo más importante a la hora de servir es: ¡que la sopa esté bien caliente! Llévala a la mesa sóla en una olla hermosa (o no tanto, pero llena de amor). Y en bandejas aparte, pon todo lo demás que se cocinó: Acompaña con arroz (porque sí, sin arroz no hay sopa), un buen aguacate y un picadillo de cebolla larga con perejil que mi mamá decía que era el secreto de la vida.

Conoce a la autora
Maria Elvira Tejedor (Bogotá, Colombia)
Madre de tres hijas y abuela de dos pequeños que iluminan mis días. Desde el momento en que nacieron mis hijas, mi propósito fue acompañarlas a crecer como mujeres educadas, inteligentes, valientes y con valores firmes, para que pudieran abrirse camino en el mundo con fuerza y dignidad.
Hoy mi mayor elección es ser feliz. Pinto en puntillismo como un hobby delicioso que me conecta con la paciencia y la belleza de los detalles. Amo profundamente mi vida, mi familia, mis amigas, y trabajo cada día en cultivar mi tranquilidad, porque sé que solo desde ese lugar puedo compartir con otros lo mejor de lo que habita en mí.


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